jueves, 25 de febrero de 2010

Amador Palacios


Nacido en la ciudad manchega de Albacete (1954), Amador Palacios es licenciado en Filología Española y uno de los más activos investigadores de la poesía española de posguerra -con especial mención de las vanguardias del movimiento postista- y de la poesía portuguesa contemporánea. Sus colaboraciones como crítico literario ha llegado a los medios especializados y a los diarios de mayor difusión de España, Portugal, Centroeuropa y América Latina, fundando y dirigiendo algunas memorables publicaciones como la irrevervente y vitriólica La Mujer Barbuda, de tan grato recuerdo. Asimismo, tiene en su poder algunos galardones y distinciones literarias ("Biografías Palentinas", "Barcarola", finalista del "Rafael Morales", finalista del "Adonais", "Veintenario" -Radio 3, RNE-, etc.).
Entre su ya amplia obra poética debemos destacar Rito amoroso (1972); Notas cotidianas (1978), Ejercicios de versificación (El Toro de Barro, 1978), Billete heterónimo (1985), La cúspide y la sima (1987), Enemigo admirable (1994), Exarconte de un coro (1995), Suite en la Casa de Campo (1998), Tragedias solo subjetivas (1998), Pajarito bañándose en un charco. Antología (El Toro de Barro, 2001), Estancias (El Toro de Barro, 2005), Canta y no llores (El sombrero de Ala Ancha, 2006) y Licencias de pasaje (2007). Tampoco conviene olvidar sus estudios en torno al postismo y a Gabino-Alejandro Carriedo, ni sus excelentes traducciones de poetas portugueses como Lêdo Ivo, Casimiro de Brito, Camilo Pesanha y Cesáreo Verde.






lunes, 22 de febrero de 2010

Ángel Crespo


Ángel Crespo -que fue con Gabino-Alejandro Carriedo y Federico Muelas uno de los tres grandes númenes tutelares de la tradición literaria de «El Toro de Barro»- nació en 1926 en la villa manchega de Alcolea de Calatrava (Ciudad Real). Entre riscos, trillas, cabezales y moruecos le sorprendió la terrible Guerra Civil Española (1936-1939) cuando apenas sí contaba con diez años de edad, regalándole bajo su olor a pólvora la más antigua de sus iluminaciones iniciáticas, encarnada en la figura de un culto profesor que, a salvo en la casa de sus padres de los mortales “paseos” al amanecer, le inyectó en la sangre esa pasión por el aprendizaje de las lenguas y por el mundo esotérico de los dioses antiguos que estaría en la base de lo que en el futuro habría de ser su monumental obra poética.
Ya en Madrid desde 1942, su voz comienza a emerger del realtivo anonimato cuando, de la mano de Carlos Edmundo de Ory, decide vincularse a lo que quedaba de aquel «movimiento postista» que, nacido y muerto en 1945, no se le ocurrió otra cosa que reivindicar permanentemente la alegría e intentar rehabilitar los principios de las vanguardias surrealistas en una España para la que, sometida al luto permanente de posguerra, "lo primero era el dolor" y la búsqueda de un arte capaz de reflejar ese dolor y de proponer un marco moral reconocible que diera sentido a la propia vida, ya fuera elevando de sus ruinas los valores de la catolicidad y del viejo imperio -es el caso de los poetas del «garcilasismo»- o -como lo hiciera la escuela «tremendista»- proponiendo otros que legitimaran la búsqueda de un cambio social hacia un mundo más justo. La militancia postista -que antecedió, aunque por poco tiempo, a su integración en el Partido Comunista- resultaría capital para Ángel Crespo, no tanto por sus aportaciones literarias -fueron más abundantes las que ofreció como crítico de árte- sino por haber enraizado en él la voluntad estética de hacer del lenguaje la principal fuente de emoción poética, la conciencia de la autonomía del arte respecto de las circunstancias en las que se conforma, y la certeza ética de que que no se podía articular un mundo nuevo con el lenguaje antiguo del mundo que se quería precisamente transformar.
Con estas concepciones firmemente arraigadas, Ángel Crespo se lanzó en los años cincuenta a la poesía realista propia de una época que exigía a sus intelectuales compromisos políticos claros y visibles contra el Régimen de Franco. Con la complicidad de Gabino-Alenadro Carriedo y Federico Muelas, Ángel Crespo encabezó el «pajarerismo» (1950-1956), un grupo organizado en torno a las revistas Deucalión y El pájaro de paja que aglutinó en su discurso disidente a los últimos mohicanos de la vanguardia con los partidarios de un realismo nuevo -el «realismo mágico»- ajeno a los excesos expresionistas del tremendismo y orientado a la evocación poética de esos espacios menos evidentes de la realidad capaces no obstante de representar por sí mismos, y sin tantas estridencias, el gran drama de la existencia humana. Preparada por el poeta Toni Montesinos y con el título de Oculta transparencia, «El Toro de Barro» editó en el año 2000 una breve antología -de la que hemos recogido aquí algunos esquejes- de la poesía escrita por Ángel Crespo en aquellos años cincuenta, una poesía que, instalada en la memoria de la niñez perdida, proclama una fusión telúrica con la naturaleza no exenta de pasiones epicúreas y cuyo declarado panteismo soportará -tal y como apuntó María Teresa Bertelonni- una constante reflexión existencial de gran sensibilidad simbólica sobre el carácter efímero del transcurrir del hombre y del peso de las circunstancias adversas que lo atenazan.
Sin embargo, y a pesar de que, en los tiempos de la revista Poesía de España (1960-1963) -que él fundó y codirigió con Gabino-Alejandro Carriedo- su poesía acentuó su perfill político, la persistencia de esa voluntad de estilo tan particular -que se mostró evidente con su No sé cómo decirlo (1965) y con su reivindicación póstuma del maestro postita Eduardo Chicharro, del que editó en 1965 junto a Pilar Gómez Bedate una antología poética en «El Toro de Barro»- terminó por fracturar los hilos de comunicación con la intelectualidad comunista y los grandes líderes -pensamos en Celaya- de la poesía social, que veían en la estética de Crespo un gesto burgués y antirevolucionario. La presión, en este sentido, de sus correligionarios de partido, y la certeza de su apresamiento inminente por las fuerzas del Régimen, le forzaron a exiliarse en 1967, para no volver a España hasta veinte años después.
Su aventura cosmopolita, que comenzó en Italia y concluyó en Puerto Rico tras su paso por Suecia y los Estados Unidos de América, dejó profunda huella en su avatar poético. Lejos de la presión política de España, y con la decisiva intervención de su gran amigo y cómplice ideológico el poeta brasileiro João Cabral de Melo Neto, promovió a través de la Revista de poesía brasileña la vanguardia «concretista» y el desarrollo de un lenguaje nuevo y radicalmente distinto al empleado por los creadores del sistema que se pretendía cambiar. El desafío de Ángel Crespo a las formulaciones tremendistas características del realismo político español de aquellos años no se quedó allí, sino que adoptó -de un modo creciente, a partir sobre todo de su Docena florentina (1965)- una vocación culturalista que venía a legitimar las aspiraciones de un tiempo concreto con los valores éticos inherentes a la antigüedad. Esta suerte de realismo -que estuvo en la base del «realismo mitológico» que llevo adelante en solitario su amigo Carlos de la Rica- dejó progresivamente paso a una nueva orientación, que le conduciría a una poesía de naturaleza esotérica con la que, a través de un complejo mallazo de referentes simbólicos y míticos, intentaría convertir el arte de la escritura en un instrumento de conocimiento espiritual y metafísico de su «yo» interior y de su «yo» en el mundo, en la línea marcada originariamente por Valle-Inclán y Juan Ramón Jiménez y que discurriría paralela a la seguida por otros poetas de su generación como Juan-Eduardo Cirlot, Carlos Edmundo de Ory, Miguel Labordeta, Claudio Rodríguez o José Ángel Valente.
Esta nueva concepción de la palabra poética como una «aventura del conocimiento» se fortaleció profundamente con su acercamiento -como traductor- a la obra de Dante y de Petrarca, induciéndole a partir de los años setenta a la práctica de la poesía como una tarea alquímica orientada a la metamorfosis individual con la sola herramienta de las iluminaciones del espíritu. De algún modo, el exilio le condujo a un camino que ya no abandonaría nunca, y que, en gran medida, era un renovado camino de retorno a aquellos viejos sótanos de su casa natal donde un viejo profesor perseguido le abriera las llaves del misterio y de los mitos, para iniciar, con ellos en la mano, un intensísimo y liberador viaje hacia las habitaciones más oscuras del espíritu humano, cuya conocimiento se convirtió en el principal objetivo de la obra poética que dejaron los últimos treinta y cinco años de su vida entre los hombres. Las sentencias y aforismos de Con el tiempo, contra el tiempo y de La invisible luz, editadas por primera vez en El Toro de Baro en 1978 y 1982, son palmariamente significativos de los planteamientos estéticos de la delicadísima "aventura de conocimiento" de ese Ángel Crespo que alcanzaría su definitiva madruez en la consumación de los últimos poemas de su vida, cuyo dramático final aconteció en las navidades de 1995. Bajo la nieve... (1)



(1) La amplia antología poética que hemos recogido aquí -tan inválida como cualquier otra- no viene a ser otra cosa que un pálido reflejo de la obra gigantesca de un poeta heterodoxo al que «El toro de barro» quiere recordar con este mínimo homenaje. En la red existen multiples estudios sobre su vida y sobre sus haberes literarios que no conviene olvidar. Vikipedia dedica al poeta un afortunado testimonio bio-bibliográfico, en el que el lector podrá hallar sobre su obra una información mucho más detallada que la que ofrecemos aquí. En la revista Ínsula, la que fue esposa y colabora del poeta, Pilar Gómez Bedate, da cuenta con un estudio contextualizador de la evolución poética de Ángel Crespo; más atenida a un análisis extrictamente literario, María Payeras Grau realiza en Secrel un recorrido por el universo simbólico del autor que busca -con éxito- trazar los grandes saltos del mundo poético del mejor traductor de Dante a todas las lenguas de todos los tiempos y uno de los más grandes poetas españoles del siglo XX.



(En caracteres más oscuros y del color de la tierra mojada, el lector podrá encontrar una biografía del poeta Ángel Crespo, adentrarse en su mundo poético a través de una
amplia selección antológica o adquirir noticia de los libros del autor editados por El Toro de Barro y, de un modo especial, de su Oculta transparencia.








viernes, 19 de febrero de 2010

Carles Duarte


Carles Duarte (Barcelona, 1959) es poeta y lingüista. Su poesía, en la que están presentes de modo constante el paisaje y las referencias culturales del Mediterráneo, tiene como temas centrales la ternura, el sueño y el olvido. Su obra ha sido traducida a diferentes. Es caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa. Entre sus libros de poesía podemos destacar Tríptic hebreu (Tríptico hebreo), El silenci (El silencio), El centre del temps (El centro del tiempo) y Els immortals (Los inmortales). También ha publicado libros de narrativa (Somnis), ensayos (La poesía catalana del siglo XX). Su obra poética ha sido recogida en varias y prestigiosas antologías (Antologia de poetes catalans, publicada a cargo de los profesores Martí de Riquer, Giuseppe Grilli y Giuseppe Sansone).
Duarte ha colaborado con pintores como Antonio Hervás, escultores como Guido Dettoni y Manuel Cusachs, fotógrafos como Francesc Guitart y Kim Castells y cantantes como Dounia Hédreville, Josep Tero, Antonio Placer, Elena Ledda y Franca Masu.
Como lingüista ha trabajado con los profesores Joan Coromines –con el que colaboró durante más de diez años en la elaboración del Diccionari etimològic i complementari de la llengua catalana-y Antoni M. Badia i Margarit, y ha publicado libros de lingüística histórica y de lenguajes especializados (Gramàtica històrica del català, junto a Àlex Alsina, El lenguaje jurídico, junto a Anna Martínez, o Llengua i administració.
Fue secretario general de la Presidencia de la Generalitat de Catalunya en el último gobierno presidido por Jordi Pujol (1999-2003). Actualmente dirige la Fundación Lluís Carulla, preside los premios literarios Recvll de Blanes y la Comisión de Cultura de la Sociedad Económica Barcelonesa de Amigos del País; es secretario del Cercle del Museu d'Història de la Ciutat de Barcelona y patrono de la fundación Amics del MNAC.
Su obra ha merecido numerosos premios nacionales e internacionales: Premi Cadaqués a Rosa Leveroni (1995): Cohèlet; Premi Vila de Martorell (1996): Ben Sira; Premi Ciutadà Europeu (desembre 2002), concedit per Foro Europa 2001; Chevalier des arts et des lettres de la "República Francesa"; Premi de la Crítica "Serra d'Or" de Poesia (2004); Premi FIEC (Federació Internacional d'Entitats Catalanes, 2004); Premi APPEC (Associació de Publicacions Periòdiques en Català) (2004).

Poemas del autor: El Dios de la ternura
Libros del autor editados por El Toro de Barro: El Dios de la Ternura
Artículos (aquí) y entrevistas (aquí)

sábado, 28 de noviembre de 2009

María Antonia Ricas


María Antonia Ricas Peces nació en Toledo en el otoño de 1956. En el año 1975 publica su primer libro, Ventana, y hasta el último libro, Hermes (1995-2005): Poesía en Toledo, editado en el año 2007, hacen un total de quince publicaciones, la mayoría de ellas de poesía. Ha participado en numerosos cursos y seminarios relacionados con su labor como maestra o cercanos a su actividad literaria. En ocasiones estas dos facetas se han unido cuando la autora ha presentado ponencias y/o conferencias desarrolladas sobre su vida laboral-artística. Entre los cursos, seminarios, programas, ciclos de poesía, etc. en los que ha participado destacan: 2ª Semana de Poesía de Castilla-La Mancha. Guadalajara. 1984; Poemas para la 5ª Semana de la Mujer. Toledo. 1996; Coordinadora y participante en CUATRO POETAS TOLEDANOS. Ayuntamiento De Toledo. 1996; POESÍA Y VIDA COTIDIANA (Taller de Literatura “Un día con Mario Benedetti”, organizado este curso por el Centro de Estudios Internacionales-Fundación Ortega y Gasset. Julio de 1997. Toledo; XI ENCUENTRO DE POETAS IBEROAMERICANOS, organizado por el Ayuntamiento de Salamanca y la Fundación “Salamanca Ciudad de Cultura”, entre otras instituciones, en Salamanca, año 2008. Igualmente ha sido Codirectora del programa de radio “Tertulia de Letras”. Fundación Ortega y Gasset-Onda Cero y ha participado también en: Homenaje a la Generación del 98. Círculo de Arte-Fundación Ortega y Gasset. Toledo. 1998; Homenaje a Garcilaso de La Vega. Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. 1999; III ciclo de Poesía Actual. Galería Cerdán-Ayuntamiento de Talavera. 2003. AULA JOSE LUIS SAMPEDRO DE POESÍA: VIII Ciclo. Aranjuez. 2004; LA MUJER EN LA LITERATURA. Conferencia impartida en la biblioteca Pública de Sonseca. 2004.Ha sido incluida en MAR INTERIOR. Poetas de Castilla-La Mancha. Servicio de Publicaciones. Junta de Castilla-La Mancha. 2002 y en LA TIERRA ILUMINADA. Un diccionario literario de Castilla-La Mancha. Servicio de publicaciones de la Junta de Castilla-La Mancha. 2003. Es codirectora, junto al poeta Jesús Pino, de la revista artesanal de poesía HERMES y de la colección de poesía ULISES, en Toledo, desde el año 1995. Entre las menciones y premios recibidos se pueden reseñar: Mención Honorífica en el XXXIV Certamen Literario Internacional (Sección Poesía) del Círculo de Escritores y Poetas Iberoamericanos. Nueva York. 1998; Accésit del Premio de Poesía de Castilla-La Mancha. Toledo. 1998; Premio de Poesía Rabindranath Tagore. Madrid. 1990; Premio de Poesía Rodrigo de Cota. Toledo. 1991; Premio de Poesía Oliver Belmás. Murcia. 1996; Premio de Poesía Nicolás del Hierro. Ciudad Real. 2004.
Su obra ha aparecido en otras publicaciones como: CIEN POETAS EN CASTILLA-LA MANCHA. Colección Avena Loca. Patronato Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara, 1986; TEXTOS PARA ÁNGEL CRESPO. Área de Cultura de la Diputación Provincial de Ciudad Real. 1986; PALABRAS PARA UN ESCULTOR. Encuentros en Toledo, 1895-1995., Catálogo Homenaje a Alberto Sánchez. Ayuntamiento de Toledo. 1995; CONFLUENCIA, revista hispánica de cultura y literatura. University of Northern Colorado. E.E.U.U. 1996; TOLEDO EN EL CORPUS CHRISTI. Volumen editado por Juan Ignacio de Mesa y Ángel Melguizo. Toledo. 1997; Revista TURIA. Número 47/48. Teruel. 1999; ENCULTURA. Revista de arte y literatura. Ediciones Bremen, Toledo (en todos los números aparecidos, años 2003-2004); Revista BARCAROLA. Números 63/64 y 65/66. Albacete. 2004-2005; Revista DIÁLOGOS DE LA LENGUA. Ediciones Olcades. Cuenca. 2006; Revista Añil Número 30. Almud Ediciones y Centro de Estudios UCLM. 2006; Revista LA SIESTA DEL LOBO, Nº 20. Asociación Cultural. Albacete, 2006; Revista ARCHIVO SECRETO. Nº 3. Especial Poesía en Toledo. Ayuntamiento de Toledo, 2006.

jueves, 22 de octubre de 2009

José Ángel García




Más allá de su capacidad para transmitir y multiplicar la emoción humana, el lenguaje es también, y por sí mismo, una fuente independiente de emociones. Esta apuesta por la «autonomía» del lenguaje en la creación literaria, tan cara a los poetas españoles de la misma «generación de los setenta» a la que pertenece nuestro autor, constituye el epicentro originario de la obra poética del «enconquensado» José Ángel García (Madrid, 1948). Semejante actitud le ha permitido afrontar la creación literaria con un sentido lúdico y con una arriesgada vocación de ruptura más que evidentes, que cuelgan su trayectoria del espíritu de la vanguardia.
Sin embargo, nuestro protagonista ha logrado integrar en su particular manera de entender el poema como un construcción especialmente intelectual, similar a una pieza de orfebrería, sus irónicas visiones de lo cotidiano, manejando con ello materiales muy del gusto de los poetas de la generación de los ochenta,
Cabalgando, pues, sobre dos opciones stéticas distintas, José Ángel García ha logrado hacer de su poesía una síntesis muy propia de las sensibilidades de dos generaciones diferentes que la historiografía generacional ha acabado convirtiendo en apuestas enfrentadas.
Con Llámalo viaje, y de la mano del poeta Francisco Mora, el Toro de Barro ha pretendido recapitular sobre una aventura –la suya– que el mismo Toro ayudó a iniciar cuando, allá por 1977, sacó adelante su primer libro de poemas con las controvertidas Cuatro cosas de mi gato y otras más, y cuando, corriendo el año 2002, arrimó su pergamino para anotar en él El día que todas las mujeres del mundo me desearon. Una aventura, en fin, que nos acaba de entregar, en este mismo 2009 que culmina, su Digo yo que dices tú (2009), después de dejarnos títulos tan singulares como Cómico en faena en lona de palabras, Borrador de Tránsitos, Ritmos de luz y sombras, Poemas para un jardín, Sólo pájaros en vuelo y, finalmente, Itinerarios. Su poesía ha merecido prestigiosos premios y ha sido antologada por Alfredo Villaverde –Cien poetas de Castilla La Mancha– y por Miguel Casado –Mar interior–. El poeta, así mismo, ha cultivado la narrativa y el periodismo de información y el cultural, ocupando actualmente la dirección de las páginas culturales de todas las cabeceras del Grupo periodístico El Día y un sillón en la Real Academia Conquense de las Artes y las Letras.
Ya sólo queda levantar la copa.
Y dejarla en el aire.







Biografía de José Ángel García......Poemas de José Ángel García
Estudios sobre la obra de José Ángel García
Libros de José Ángel García publicados por El Toro de Barro.

martes, 25 de septiembre de 2007

Rosa Alice Branco



Rosa Alice Branco ha estudiado Filosofía del Conocimiento en la Universidad Nueva de Lisboa y enseña Psicología de la Percepción en la Escuela Superior de Artes y Diseño. Ha participado en el Grupo de Estudios de Semiótica y Poética de Oporto, colaborando en la revista Figuras. Actualmente co-dirige la revista Limiar en Oporto, junto con Fernando Guimaraes y Laureano Silveira.
Tiene publicados los siguientes libros de poesía: A Mulher Amada (1982), Animais da terra (1988); Monadologia breve (1991); A mão feliz. Poemas D(e)ícticos (1994), O único traço do pincel (1997) Caligrafía (El Toro de Barro, 2001), y Da Alma e dos Espíritos Animais
(2001). También es autora de los ensayos O que falta ao Mundo para ser Quadro (1993) y A Percepçao Visual em Berkeley (Fundaçao Eng. António de Almeida, 1998).




Junto a la biografía de Rosa Alice Branco, el lector puede detenerse en los poemas de su
Caligrafía, editados en el año 2001 por El Toro de Barro en su colección Cuadernos del Mediterráneo.






lunes, 24 de septiembre de 2007

Egito Gonçalves




El poeta portugués Egito Gonçalves nació en Matosinhos en 1920 y murió en Oporto a finales del 2000, ciudad en la que vivía desde 1948. Cuenta en su haber con más de veinte libros de poesía, compaginando su faceta poética con la de traductor. Su obra poética fue incluida en numerosas antologías y traducida y editada en Francia, Estados Unidos, Polonia, Turquía, Suecia, Canadá, España, Bulgaria, Finlandia... Miembro directivo de varios organismos culturales, como la Asociación Portuguesa de Escritores, la Sociedad Portuguesa de Autores, el PEN Clube Portugués o la Hispanic Society of América, recibió del Estado portugués por sus méritos literarios la membresía de la Orden del Infante D. Enrique.
Sus primeros libros de poesía nos hablan de un realismo circunstancial, con toques de melancolía y ternura. A partir de 1952 se despliega con fuerza su universo metafórico, sobre todo en el tema erótico/amoroso. El amor es visto desde un planteamiento de lucha, bien como amor-refugio, bien como amor-asedio. Su poesía se orientó desde entonces, como observó el crítico Óscar Lopes, hacia "las relaciones existentes entre el amor y una necesaria sociabilidad más profunda", a la que unió una imaginación combativa y muchas veces sarcástiscas y una delicada sensibilidad.
Publicó los siguientes libros:Poemas para os companheiros da ilha (1950); Um homem na neblina (1950); A evasão possível (1952); O vagabundo decepado (1957); A viagem com o teu rosto (1958); Memória de Setembro (1960); Diário obsessivo (1962); Os arquivos do silêncio (1963); O fósforo na palha (1970); O amor desagua em delta (1971); Destruição: dos pontos (1973); Luz vegetal (1975); Os limites da sombra (1976); As zonas quentes do inverno (1977); A nordeste de Junho (1977); Poemas políticos, 1952-1979 (1980); Os pássaros mudam no Outono (1981); Falo da vertigem (1983); Notícias do bloqueio (1983); Dedikatória (1989); O pêndulo afectivo (1991); E no entanto move-se (1995); Lettera amorosa (1996); Correspondência (1998); O mapa do tesouro (1998), y A ferida amável (2000), poemario este último al que pertenecen los poemas de
La cicatriz que, traducidos por Mercedes Escolano, fueron editados a modo de póstumo homenaje por el Toro de Barro a comienzos del 2001, para ser incluidos en la antología internacional de poesía que, bajo el título de Treze, la misma editorial sacó adelante el año 2003 en la colección Cuadernos del Mediterráneo.









(Siguiendo los vínculos que aparecen escritos en letras más oscuras, del color de la tierra,
el lector puede detenerse en su biografía o adentrarse en los poemas de amor que hicieron posible su Cicatriz)